lunes, 23 de enero de 2012

Más allá de la web semántica

Como su nombre indica, la web semántica se basa en el significado y podríamos decir que, gracias a esta característica, este tipo de web puede hacer tareas de selección, razonamiento y deducción que antes sólo podía realizar una persona. Para ser más exactos, "la web semántica no es una web independiente, sino una extensión de la actual, en la que la información viene dada con un significado bien definido, permitiendo un trabajo mejor de cooperación entre ordenadores y personas.
Los primeros pasos para tejer la web semántica en la estructura de la red existente ya están dados. En un futuro próximo, estos acontecimientos marcarán el comienzo de una nueva funcionalidad importante, ya que las máquinas son cada vez más capaces al procesar y entender los datos que, en la actualidad, se limitan a mostrar".

Con estas palabras hablaba sobre la web semántica el considerado padre de la Web, Tim Berners-Lee, en un artículo publicado el año 2001 en la revista Scientific American.

A diferencia de la World Wide Web, la web semántica incluye metadatos semánticos y ontológicos que se refieren a significados, relaciones y contenido que la máquina de procesamiento interpreta pudiendo dar respuesta al consumidor de manera más rápida y eficaz. Se apoya en lenguajes universales que permiten al usuario entenderse con la máquina de manera prácticamente natural y viene a resolver los problemas o deficiencias que presenta la World Wide Web. Pero esto no significa que entienda el lenguaje humano. Así lo especificaba el mismo Tim Berners-Lee cuando decía que "la web semántica permitirá a las máquinas COMPRENDER los documentos y los datos semánticos, no el habla humana y escritos".

Por lo tanto, mientras la World Wide Web está creada con lenguaje HTML, con el que tan sólo se logra dar forma al contenido de una página, la web semántica interpreta estos datos por medio de tecnologías de descripción de contenidos, tipo RDF, OWL y XML.

  • El XML es un lenguaje de etiquetado. Permite definir tipos de documentos y etiquetas que los identifican. Por eso es uno de los elementos principales que componen la web semántica, porque resulta muy cómo para interactuar con bases de datos.
  • El RDF es un descriptor de recursos mediante el cual se pueden conocer las propiedades y valores de estos y asegurarse la interoperabilidad si necesidad de intervención humana.
  • Finalmente, el OWL es el lenguaje que utiliza la web semántica para expresar y codificar ontologías, o lo que es lo mismo, herramientas de descripción elaboradas con una sintaxis comprensible para los ordenadores que son capaces de comparar o combinar recursos con diferente estructura.

Pero la mejor forma de saber cómo funciona este tipo de web semántica, es con un caso práctico. La también conocida como web 3.0 resulta muy útil, por ejemplo, a la hora de buscar vuelos, localizar hoteles...

Supongamos que un usuario desea encontrar " vuelos a París mañana", y así lo escribe en el buscador. Una web normal le proporcionará resultados en los que simplemente aparecen estas palabras, mientras que una web semántica interpretaría cada una de las palabras que el usuario ha escrito en la barra de búsquedas dotándolas de significado. Así, la palabra "mañana" cobraría significado en función de la existencia de un "hoy" y el usuario no debería introducir el lugar de origen, pues el buscador localizaría geográficamente desde el lugar en el que se está realizando la consulta.


Francisco González Bree
anboto

1 comentario:

canora dijo...

Creo la web semántica supondrá una nueva revolución para el SEO. No creéis?